Me quedé pensativo.
Me armé de valor, cogí mi espada y mi escudo y fui hacia el dragón. Me armé de tanto valor que le dije:
- ¡ Eh tu dragoncillo ! ¿Qué pasa contigo, nos vas a matar a todos o qué?- Él me ha respondido.
- ¿A ti que mas te da? Eres un enano y de aquí a unos minutos estarás muerto.
- Eso es lo que crees creer tu, pero eso no es verdad, te mataré yo antes.
Hemos liberado una larga batalla, pero nadie salió vencedor.
Dicen que cada día que pasa, el muchacho y el dragón luchan por adueñarse de la isla y hasta que uno de los dos muera, seguirán luchando y luchando.
muy bien Jon ai te veo
ResponderEliminar